Los negocios eCommerce han aumentado exponencialmente. Según El estudio anual sobre los eCommerce 2018 elaborado por la IAB más ni menos que un 71% de los usuarios de la red en España realizan compras online.

Actualmente la web es el escaparate de una empresa que vende sus productos online. Sin embargo es una realidad que muchas webs no tienen el “escaparate” bonito y  tienen errores de traducción importantes, lo que puede llegar a ocasionar un porcentaje de pérdidas para el negocio.

Este tipo de errores son cada vez más frecuentes sobre todo cuando el negocio se enfrenta a campañas de Navidad, Black Friday o Ciber Monday.

Los eCommer pueden tener tráfico de cualquier parte del mundo. Tienes que tener en cuenta los beneficios que te puede generar la venta a un cliente extranjero. En su mayoría estos clientes están dispuestos a pagar un precio más elevado  por tratarse de una compra internacional, por el envío y por el servicio de atención al cliente.

El pilar principal para conseguir el éxito de una tienda online es la confianza que se consiga generar de cara a los clientes. Para conseguir esto, tenemos que tener una serie de pasos previos hechos y preparados. Que la web tenga una adecuada usabilidad, que esté adaptada a todos los dispositivos, que tenga un SEO optimizado para a continuación poder generar una buena relación con el cliente. En este marco encontramos que el idioma es una parte fundamental para podernos comunicar adecuadamente con él.

Que existan faltas gramaticales, que los productos no estén bien explicados, son cuestiones que pueden hacer que se pierdan posibles clientes de forma innecesaria.

Para poder conseguir una venta exitosa con un cliente extranjero es imprescindible contar con una web bien traducida, pero no es la única cuestión necesaria para conseguir captar a estos potenciales clientes. Hay que también crear una estrategia enfocada a sus necesidades.Como hemos venido diciendo, un eCommerce tiene que saber adaptarse a todo tipo de clientes.

Es importante recurrir a una traducción profesional por las siguientes razones:

  1. La redacción del contenido: las traducciones literales no son suficientes ni adecuadas cuando queremos conseguir tráfico internacional. Es fundamental hacer una buena redacción de los mensajes, las palabras clave, las metadescripciones… El fin es el mismo que cuando realizamos cualquier otra estrategia de SEO, conseguir una buena experiencia para el usuario que nos visite y finalmente nos compre. Un traductor profesional puede ayudar a saber cómo buscan estos usuarios, cuáles son las palabras o expresiones que utilizan. El objetivo es adaptar nuestro contenido a sus necesidades.
  2. Las divisas: es importante saber si vamos a vender en otros países. Tener en cuenta las variaciones de moneda, dado que entre unas y otras seguramente haya diferencia de precios, no es lo mismo comprar en libras que en dólares. Es un factor muy importante para un eCommerce y tiene que estar adaptado a las necesidades de cada mercado.
  3. El SEO: hemos mencionado antes que una traducción adecuada ayuda a mejorar la experiencia del usuario en la web. Esto Google lo sabe, y lo tiene en cuenta, por este motivo penaliza a aquellas webs que cuentan con errores en sus traducciones. No podemos olvidar que el contenido de la web no es lo único que se tiene que traducir, también las etiquetas, palabras clave, URL  de las páginas. Además todas estas modificaciones te ayudarán de cara a mejorar el posicionamiento de la web en el buscador del país donde quieres vender.

Por tanto, podemos decir que una traducción adecuada es fundamental para poder conseguir conversiones reales y que los usuarios no salgan huyendo de nuestra web. Por lo que no es únicamente una mera traducción literal lo que necesitamos, sino una estrategia adaptada al cliente de carácter internacional.